Respirar y sacar la voz

  ¿Cómo surge la imagen de la mujer en la escena del underground? ¿Se puede salir de la polaridad groopie-rockstar sin sufrir la normatividad? ¿Ser rocker es una cuestión de género? Acá en Mendoza pueden estar las respuestas. Las pibas de “Yo, la desubicada”, “Las Ex”, y “Mala Testa” nos cuentan sus experiencias personales y grupales dentro de la disidencia musical.

El universo del under mendocino es dinámico, canchero y retorcido. Muchos pueden ser los puntos a criticar, seguramente sobran las hipocresías para señalar, pero de momento haremos otro tipo de enfoque, que no deja de ser crítico: el rol de género. Para eso nos apuntamos con las pibas.

Casual o causal, las tres bandas sacaron un disco durante el transcurso del año 2016. Material que también se une por su contenido contestatario y disidente, las tres bandas cuentan con canciones que las posicionan dentro de la perspectiva de género. No es sólo por tener voz de mujer, no sólo se trata de posicionarse con el contenido de las letras, también es por el trayecto: todo eso que va sucediendo entre medio de cada toque y la vivencia de ser autogestivas, las situaciones que determina esto y cómo se las maneja. El aprehender que el patriarcado también se hace presente en el arte y lxs artistas.

El año pasado año nos entregó tres discos de tres bandas que se conocen entre sí, que han compartido espacios, y además las tres están representadas por la voz femenina. ¿esto es casualidad o se trata de un contexto social?

“Hace varios años que las mujeres venimos ocupando todos los espacios de la sociedad y la escena musical no queda exenta de esto, venimos copando diversos géneros musicales y con ello las ideologías y luchas que nos representan día a día”, dice Denis de Mala Testa.

 Las chicas de Yo, la desubicada dicen al respecto “está asociado a un contexto social, en el cual la mujer ha empezado a  ocupar espacios históricamente hegemonizados por varones.”

La diferenciación de género es algo que podemos notar en el cotidiano de las corporalidades del “no hombre”. “Muchas veces se hace hincapié sobre ese tema y se nos subestima o sobrestima. La última es rara. Nos hace sentir como si fuéramos incapaces de tocar un instrumento y lo estuviésemos haciendo. No está bueno. “

Escarbando dentro de la historia del rock, es simple notar la predominancia masculina dentro del mismo. Aun cuando las mujeres se empoderan y toman estos espacios, surge nuevamente el trato diferenciado por su condición.

“Hemos podido identificar que al principio se nos veía como un “fenómeno nuevo” y en este sentido, muchas de las invitaciones a tocar, eran simplemente para figurar en el afiche. Básicamente, nos invitaban porque era re “original y loco” armar una fecha con una bandita punk de “minitas”.

El tema de compartir espacios es algo que se da naturalmente en el under, en este caso ¿Crees que esto hace una ruptura ideológica en la que cada banda decide con quién compartir escenario?

LAS EX: Tenemos la libertad de decidir con quién compartir escenario y con quién no y lo hacemos conscientemente. Aunque a veces nos llevamos sorpresas.

MALA TESTA:  Nos planteamos no sólo hacer música, sino difundir y transmitir un mensaje contestatario, que nos lleva a tener la posibilidad de no compartir espacios con bandas que tienen integrantes violentos o no comprenden la lucha feminista.

YO, LA DESUBICADA: Si, hablamos de la misoginia, la homofobia, transfobia, el autoritarismo y un montón otras mierdas con las que hoy se manejan un montón de bandas y espacios a pesar del costo político, y de las puertas que se nos cierran, nos hacemos muy cargo.

“Es natural casarse, envejecer, tener hijos y morir sin libertad. Pero a la hora de abortar, eso ya no es natural” / Mala Testa

Yo, La Desubicada y Las Ex son bandas integradas solamente por mujeres ¿Hay un posicionamiento anteriormente definido frente a esto o se fue gestando?

LE: Siempre nos sentimos más cómodas tocando juntas. Saber que vivimos situaciones parecidas nos pone en la misma sintonía a la hora de tocar, componer, compartir ideas y realidades.

MT: Estamos viviendo una época donde si no nos unimos y gritamos lo que nos pasa, morimos.

Las bandas integradas por mujeres se vienen gestando hace ya un tiempo, y ocupando diferentes espacios. El punk, históricamente, es un género que ha tenido varias bandas de mujeres,  y acá en Mendoza las pibas llegaron para demostrar que pueden representar bien al punk desde la furia feminista.

YD: Nos une un contenido que tiene que ver con sacar, gritar, escupir lo que a nosotras nos atraviesa, en el día a día, a lo que estamos expuestas por haber venido a este mundo con corporalidades identificadas como mujeres, ya sea después de una noche descontrolada, o en cuanto a alguna experiencia de desamor.

Frente al machismo y por el hecho de ser mujeres, ¿han notado cierta tendencia en el comportamiento de los hombres del público?

LE: Es realmente incómodo y asqueroso estar mostrando lo que hacemos y que hayan chabones que aprovechan la situación para exponer su mentalidad machista en donde la mujer es un objeto para su consumo. No hacemos música, ni nos vestimos, ni hacemos nada para ustedes. Mueran.

MT: Se siente una tensión a la hora de tocar ciertos temas de género y hay misóginos por todos lados que siempre te están mirando como si estuvieras a prueba.

En mi caso, al estar en una banda mixta quizás el trato es más sutil y ameno pero por el sólo hecho de estar acompañada de hombres en el escenario; en cambio en el caso de las pibas se ven comportamientos más degradantes y machistas, no sólo en el publico sino también con colegas, sonidistas, dueños de lugares.

YD: Sentimos que son pocos los varones del público que disfrutan genuinamente de lo que hacemos. Ser mujer en el under punk no es de lo más fácil. Hemos sido bastante cuestionadas, ya sea por los mensajes de nuestras canciones o por la puesta en escena que llevamos a cabo. Hoy por hoy, nuestro público está compuesto mayoritariamente de mujeres y corporalidades disidentes. Son pocos los varones que se acercan a hacernos el aguante o a escucharnos.

“No puedo volver a confiar en un hijo sano del patriarcado, eso no va a pasarme nunca más” / Las Ex

¿Tenés alguna anécdota específica de reacciones positivas frente a las mujeres que las han escuchado?

 LE: Una anécdota que queremos mucho fue en la Marcha del Orgullo del 2016. Nosotras íbamos a tocar al final y antes tocaban dos bandas. Estuvimos con varias amigas, incluidas las Yo, la desubicada esperando para tocar al menos 4 horas. Cuando terminaron las bandas, la organización nos avisó que no íbamos a tocar por falta de tiempo.  Y entre todas las pibas, amigas que nos hicieron el aguante, terminamos tocando unos temas y se armó un pogo sororo hermoso.

 MT: En Chile nos pasó que después de tocar “La trata” y de hablar sobre la lucha feminista, varias pibas se acercaron más al escenario, fue loco ver cómo se iban sumando a lo que estábamos haciendo y al mismo tiempo un pibe me empezó a delirar y querer sacarme el micrófono mientras tocaba.

 YD: Nos gusta la idea de tener pogos sanamente violentos, y de mujeres, es algo que por ahí no habíamos visto mucho.

¿Qué camino te gustaría que tome la música under o de rock en Mendoza? ¿Alguna necesidad frente a los espacios que existen y los que no existen?

LE: Sería bueno estar más atentxs y ser más solidarixs. Somos muchas las bandas que no tenemos dónde tocar y varias las personas que inventamos alternativas todo el tiempo. Generar contracultura es tarea de todos los días y es muy necesaria, ahora más que nunca. Quedarse quietx es lo peor que le puede pasar a la música.

MT: Primero me gustaría que la policía y el estado nos dejen hacer cultura tranquilxs, que no nos clausuren espacios o que no nos pongan tantas trabas a la hora de querer abrir un espacio autogestivo.

YD: La solidaridad es zarpada en el momento de la organización de un toque. Eso demuestra lo genuino y las buenas intenciones. Bajo el under, es donde nos sentimos cómo queremos y donde elegimos compartir lo que hacemos. Lo personal es político, por lo tanto la música y el espacio a construir significan herramientas para nosotras.

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