El día se hace noche

y se da vuelta el mundo.

Nos tropezamos y,

empujándonos unx a unx,

caemos todxs

Todo es quizás:

cada vez más acorazado

todo es menos aroma

y más cartón.

Cuando las gentes

entrenadas para fingir,

se engañan así:

pisando la escencia de lo puro y lo ancestral.

Un continuo movimiento,

una máquina colosal e invencible.

Un monstruo de cuerpos y mentiras

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